También se discute la alternativa tecnológica al muro en la frontera con México

¿Una alternativa de alta tecnología al muro que quería Donald Trump? La propuesta de los demócratas de una barrera virtual “inteligente” para asegurar la frontera con México genera temores de que la vigilancia pueda interferir con el respeto a las libertades individuales.

Actualizado el 12 de febrero. 2019

PALANCA DE ROBO
AGENCIA DE MEDIOS DE FRANCIA

El mes pasado, los legisladores demócratas respaldaron la idea de una seguridad fronteriza “esencial pero inteligente” sin “los costos asociados con las barreras físicas”.

Algunos proyectos de “pared virtual”, que utilizan tecnología de nuevas empresas como Quanergy y Anduril Industries, ya se están probando en la frontera entre Estados Unidos y México.

Se basan en sistemas que utilizan inteligencia artificial, drones y otras herramientas electrónicas para reemplazar el plan del presidente republicano de erigir una barrera de acero u hormigón.

Las ventajas de una solución tecnológica son muchas: costos mucho más bajos, implementación más rápida y un impacto ambiental menos pronunciado, según los partidarios.

Sin embargo, los activistas están preocupados por el impacto del despliegue de tecnología a gran escala, que probablemente afectaría las libertades individuales.

Uno de los riesgos, señalan, es establecer perfiles raciales y recopilar datos de forma abusiva.

Destacan el posible uso de algoritmos que favorezcan la “targeting basada en el riesgo”, por ejemplo.

Estas herramientas podrían “replicar los prejuicios de sus programadores, agobiar a las comunidades vulnerables, carecer de transparencia democrática y alentar la recopilación y el análisis de cantidades inapropiadas de datos”, según una carta reciente a los legisladores de 20 organizaciones, incluida la Unión Americana. la Press Freedom Foundation o el National Center for Immigration Law.

La carta también señala que tecnologías como el reconocimiento facial y de voz o la autenticación del iris del ojo “plantean importantes preocupaciones sobre la privacidad”.

“El uso de la vigilancia tecnológica que no está controlada en sí misma pondría en peligro los derechos de privacidad de todos”, dijo Elliot Harmon de Electronic Frontier Foundation, uno de los grupos signatarios.

¿La vida cotidiana bajo la lupa?

Cita el uso cada vez mayor de drones para monitorear indiscriminadamente a cualquier persona cerca de la frontera, incluidos los ciudadanos estadounidenses y otros residentes legales.

“La tecnología no es una panacea para los problemas fronterizos”, dice Mana Azarmi del Centro para la Democracia y la Tecnología.

“Si el Congreso decide financiar tecnología para monitorear a las personas en la frontera, ese financiamiento debe estar condicionado a medidas para garantizar que se respeten los derechos”, agrega.

Este debate surge cuando Donald Trump está intensificando su campaña a favor de un muro físico, a pesar de un compromiso reciente entre legisladores demócratas y republicanos que pide que su financiación esté muy por debajo de los 5.000 millones de dólares que requiere la Casa Blanca.

Para Matthew Feeney, del grupo de expertos libertario Cato Institute, un muro “inteligente” sería peor que un muro real en muchos sentidos.

“Sería ingenuo pensar que el equipo de la patrulla fronteriza no tiene en cuenta la vida cotidiana de los estadounidenses”, dijo en una publicación de blog.

Por el contrario, para Darrell West, que dirige el Centro de Innovación Tecnológica de la Institución Brookings, “sería más inteligente desplegar sensores, cámaras y drones que gastar mucho dinero en contratar gente nueva (dedicada a la vigilancia fronteriza).

El representante republicano de Texas, Will Hurd, por su parte, llamó al muro físico “una solución del siglo III” en una entrevista con Rolling Stone. También presenta números a favor de un muro virtual: un muro inteligente costaría $ 500,000 por milla (1,6 km), frente a $ 18 a 24 millones por milla para una barrera de hormigón o acero.

“Es una forma más inteligente y eficiente de derribar barreras”, concluye Darrell West.

Felipe Dieguez

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